¿Por qué Uruguay se piensa en la dicotomía interior/Montevideo y no como sucede en otros países en la perspectiva norte versus sur o rural versus urbano? ¿En qué momento dejó de ser una descripción geográfica para volverse una realidad política que ordena poder, recursos, oportunidades y hasta deseos?
La dicotomía interior/Montevideo es tan vieja en nuestras conversaciones que parece tener un origen natural. Hasta hoy se suele decir «me voy al interior» o, mucho peor aún, desde Montevideo «me voy para afuera», como si se tratara de una descripción neutral de un recorrido que en realidad sería el inverso: «me voy para adentro». Pero no lo es. Es una construcción histórica que tiene más de dos siglos. Fue confirmada por ferrocarriles británicos, por decisiones de gobiernos centralizadores, por viajeros que narraban sus travesías hacia el «interior del país» como si viajaran a un destino lejano y exótico.
Este libro reúne a historiadores, lingüistas, politólogos, demógrafos, economistas, sociólogos, especialistas en religión y periodistas que focalizaron sus conocimientos a partir de una pregunta común: ¿cómo se despliega hoy esa dicotomía que comenzó a construirse hace más de dos siglos?


